El coste de una contratación fallida: cálculo y significado

El cálculo del coste de una contratación fallida responde a cuánto dinero se ha ido en un puesto que no cuajó: sueldo con cargas, selección, adaptación y nueva búsqueda. Dos datos lo mueven más que el resto: los meses trabajados y el coste de contratación, que se cuenta dos veces.

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Cómo se calcula el coste total

El cálculo suma tres bloques, en este orden. Primero, el salario con cargas pagado: el sueldo bruto mensual más las cargas del empleador, multiplicado por los meses que la persona estuvo en plantilla. Segundo, la productividad perdida: durante las semanas de puesta al día se paga un sueldo completo por un rendimiento que se supone de la mitad, de modo que la pérdida equivale a la mitad de ese salario durante esas semanas. Tercero, la contratación y sustitución: el coste de selección se cuenta dos veces, una por el proceso que no dio resultado y otra por el que hay que repetir. La suma de los tres da el coste total. Conviene recordar que los dos últimos criterios, la media productividad y el doble coste de contratación, son convenciones de partida, no mediciones de su empresa. Es una estimación para ordenar magnitudes, no una cifra contable.

Qué variables cambian más el resultado

Cada término reacciona de forma distinta. El salario con cargas crece de forma lineal con los meses trabajados: el doble de meses, el doble de salario pagado. La productividad perdida crece con las semanas de puesta al día y con el salario. El coste de contratación pesa más de lo que parece, porque cada euro introducido cuenta por dos.

Ejemplo con cifras inventadas, para seguir la aritmética: un salario con cargas de 3.000 € al mes, tres meses trabajados, ocho semanas de puesta al día y 4.000 € de coste de contratación. El salario pagado es de 9.000 €. Ocho semanas a media productividad equivalen a cuatro semanas de sueldo, unos 2.800 € si el mes se toma como 4,33 semanas. La contratación y sustitución es de 8.000 €. Total aproximado: 19.800 €. Si la persona se va al primer mes, el salario baja a 3.000 €, pero los 8.000 € de contratación no se mueven.

El error de contar solo el sueldo pagado

El error más habitual es quedarse con una sola partida: el salario de los meses trabajados, o la factura de la selección. Con el sueldo se olvida que la búsqueda hay que pagarla otra vez y que durante semanas se pagó un puesto que rendía a medias. Con la factura de selección se ignora todo lo que el sueldo costó sin devolver resultado. Ambas lecturas subestiman el total, y la consecuencia es práctica: un buen proceso de selección parece caro frente a una cifra incompleta, y un error de contratación parece barato si se mide con ella.

El error contrario también existe: tratar el total como pérdida pura. Parte del salario pagado se compensó con trabajo real, y el resultado depende de dos convenciones que se pueden discutir. Conviene usarlo como orden de magnitud para comparar escenarios, no como el importe exacto perdido.

Preguntas frecuentes

¿Qué incluye el coste de una contratación fallida?

Incluye el salario con cargas pagado durante los meses trabajados, la productividad perdida mientras la persona se ponía al día y el coste de repetir la contratación. Quedan fuera efectos difíciles de medir, como el desgaste del equipo, el retraso de proyectos o el impacto en clientes, que pueden sumarse aparte si se quieren valorar.

¿Por qué el coste de contratación se cuenta dos veces?

Porque se paga una vez por el proceso que acabó en una salida y otra por el proceso que hay que lanzar para cubrir el puesto de nuevo. Es una hipótesis de partida: si la segunda búsqueda le resulta más barata o más cara, el total real se alejará del estimado en esa diferencia.

¿Por qué la puesta al día se cuenta a media productividad?

Es una simplificación: se supone que, mientras aprende, la persona rinde la mitad de lo esperado y que la otra mitad del sueldo no genera valor. En la realidad la curva no es recta; puede ser más rápida en puestos sencillos y mucho más lenta en puestos complejos o directivos.

¿Todo el salario pagado es dinero perdido?

No necesariamente. Mientras la persona trabajó, hizo tareas con valor. El cálculo cuenta el salario completo como coste del intento, lo que da una visión prudente del gasto, no una medida del daño neto. Si quiere afinar, reste mentalmente el valor del trabajo útil realizado en esos meses.