Calculadora de tarifa diaria para autónomos: cuánto facturar al día

El cálculo de la tarifa diaria responde a una sola pregunta: cuánto hay que cobrar cada jornada facturada para que, tras cotizaciones y cargas, quede el neto mensual deseado. Lo que más desplaza el resultado es el número de días realmente facturables.

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Cómo se calcula la tarifa diaria

La tarifa diaria se obtiene en cadena. Primero se convierte el neto mensual en neto anual, multiplicándolo por doce. Después se añade lo que la actividad debe pagar antes de que usted cobre: las cotizaciones sociales y, según el régimen, otras cargas. De ahí sale la facturación anual necesaria. Por último, esa cifra se divide entre los días facturables al año, y el cociente es la tarifa diaria media.

El orden importa porque las cargas dependen de lo que se factura, no solo de lo que se quiere cobrar, así que no basta con sumar un porcentaje al neto. Por eso el cálculo parte del neto y llega a la facturación, y no al revés.

El régimen cambia la forma de pasar del neto a la facturación: ser autónomo o trabajar a través de una sociedad no genera las mismas cargas para un mismo neto. Y la cifra final es una media: no distingue entre un día bien pagado y otro con descuento.

Qué mueve el resultado y cuánto

Tres factores empujan la tarifa: el neto objetivo, los días facturables y el peso de las cargas. Un ejemplo con cifras nuestras, para que pueda rehacerlo. Neto de 2.000 euros al mes, es decir 24.000 al año, y unas cargas totales del 25 % de lo facturado (hipótesis del ejemplo, no un dato oficial). La facturación necesaria es 24.000 entre 0,75, o sea 32.000 euros.

Con 200 días facturables, la tarifa es de 160 euros al día. Con 180 días sube a 177,78, y con 220 baja a 145,45. Perder un 10 % de días encarece la jornada un 11,1 %.

Si el neto sube a 2.500 euros, la facturación pasa a 40.000 y la tarifa a 200 euros con 200 días. Mientras el porcentaje de cargas sea fijo, neto y tarifa crecen en la misma proporción, y los días actúan en sentido inverso. Si cambia el peso de las cargas, por ejemplo al cambiar de régimen, la tarifa se mueve sin tocar nada más.

El error de contar todos los días laborables

El fallo más común es introducir como días facturables todos los días laborables del año. Un autónomo también dedica jornadas a buscar clientes, presupuestar, gestionar cobros, formarse, atender la gestoría o estar enfermo, y esas jornadas no se facturan. Si la tarifa se calcula sobre días que nunca llegan a cobrarse, el neto real queda por debajo del objetivo.

Veamos el coste con el ejemplo anterior. Con 220 días la tarifa sale a 145,45 euros, pero si solo se facturan 180, se ingresan unos 26.182 euros en lugar de los 32.000 necesarios. Con las cargas del 25 % de la hipótesis, faltan unos 4.364 euros netos al año: unos 364 euros menos cada mes.

Otros descuidos agravan el problema: tratar la tarifa como si incluyera el IVA, olvidar gastos propios de la actividad o aplicar la misma media a todos los clientes sin margen para negociar.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos días facturables debo poner al año?

Parta de los días laborables del año y reste vacaciones, festivos, una previsión de baja y las jornadas que dedica a tareas no facturables: captar clientes, administración, formación. Lo más fiable es contar los días que realmente facturó el año anterior. Es preferible quedarse corto: una estimación prudente produce una tarifa más alta, pero más realista.

¿La tarifa diaria incluye el IVA?

Conviene entenderla como un importe antes de IVA. El IVA que cobra al cliente no es ingreso suyo, ya que lo repercute y lo ingresa después. Si presupuesta con el IVA incluido en la tarifa, estará calculando el neto sobre dinero que no le pertenece, y el resultado real quedará por debajo del objetivo.

¿Qué diferencia hay entre calcularlo como autónomo o como sociedad?

Con el mismo neto y los mismos días, la facturación necesaria puede variar, porque las cotizaciones y cargas se aplican de forma distinta en cada régimen. Comparar ambos resultados muestra esa diferencia, pero no decide cuál le conviene: eso depende de su situación, de sus gastos y de factores que esta estimación no recoge.

¿Cómo paso de la tarifa diaria a una tarifa por hora o por proyecto?

Para la tarifa por hora, divida la diaria entre las horas que de verdad factura en una jornada. Con los 160 euros del ejemplo y 8 horas, serían 20 euros por hora. Para un proyecto, multiplique los días estimados por la tarifa diaria y añada un margen para imprevistos y revisiones, que casi siempre consumen más tiempo del previsto.